Mario P. Gutiérrez (1945-1994)

Nació en el pueblo indígena Pukarani, en medio de las ricas tradiciones Aymaras, donde la música es parte integrante de la vida cotidiana. Más tarde se traslado hacia La Paz donde hizo su bachillerato y se lanzó luego al periodismo. Es entonces cuando desarrolló su primer estilo musical, conjuncionando los diversos instrumentos de viento, melodías y ritmos indígenas y la música criolla. 

Fundó y dirigió el grupo Ruphay, viajando con el a través de múltiples países entre 1968 y 1985, logrando numerosos premios en festivales y gravando 15 discos.

A partir de 1976 renunció completamente a los elementos criollos. Este cambio tuvo por consecuencia en Bolivia un reconocimiento de  valores y del arte de vivir indígena (su composicion "Jach’a Uru" -El gran día- se convirtió en el himno del movimiento indígena andino).

Después de 1985, se alejó del campo musical, para escribir su libro "El huérfano cósmico"; y en 1994, compuso "Kimsa pachanaka" -Las tres estaciones del año andino-. Días después de su primera presentación, falleció en Anvers (Bélgica).

Hoy en día todavía Mario P. Gutiérrez se impone como el compositor más personalizado y creativo de la música boliviana.